lunes, 7 de octubre de 2019

EL CERRO DE LA MORA, MORALEDA DE ZAFAYONA, UN AMBICIOSO RETO PARA EL SIGLO XXI

1. Cartel oficial de la Exposición impulsada por el Ayuntamiento de Moraleda de Zafayona.

   La inaugurada y aún vigente exposición sobre el sitio arqueológico del Cerro de la Mora, auspiciada por el Ayuntamiento de Moraleda de Zafayona, la Universidad de Granada, a través de su centro de estudios e investigación Memolab (https://blogs.ugr.es/memolab/) y el patrocinio de la empresa internacional SharkBite, con implantación local, además de la colaboración didáctica del IES Manuel Cañadas, han puesto de nuevo el acento en el enorme interés científico y patrimonial de este sitio, ubicado en un lugar privilegiado a las puertas de la Vega de Granada, en aras de su futura recuperación social y cultural.
Aunque el Cerro de la Mora es conocido desde finales de los años setenta del siglo pasado,  (https://guiadigital.iaph.es/bien/inmueble/4156/granada/moraleda-de-zafayona/cerro-de-la-mora) la investigación directa del lugar se estancó por cuestiones administrativas, que ahora no vienen al caso, dos decenios después, incluso a pesar de su declaración como BIC desde el 2005; lo que no ha impedido su abandono y lento deterioro por la propia erosión natural y puntuales actuaciones agrícolas que afectaron a determinados espacios del yacimiento.
En este sentido, la renovada preocupación de las nueva corporaciones municipales por recuperar los bienes patrimoniales locales, la necesidad de disponer de espacios museísticos propios y la trascendencia de promover dinámicas productivas y comerciales  relacionadas con estos nuevos nichos productivos de trasfondo cultural, dibujan un horizonte ilusionante sobre este yacimiento, que tendría que facilitar el definitivo desarrollo económico de un territorio tradicionalmente deprimido.

2. Vista del C. de la Mora (centro) desde el noreste. © J. A. Pachón, 2010.

    El Cerro de la Mora, aún tiene pendiente la publicación de algunos resultados de las investigaciones de campo ya realizadas, aunque la nómina de estudios dados a la luz es importante, junto a la producción de una memoria de licenciatura y dos tesis doctorales específicas sobre el yacimiento. Sin que tengamos que citar aquí otros muchos estudios indirectos que desarrollan aspectos complementarios derivados del propio C. de la Mora. Con todo ello, conocemos que el lugar fue un núcleo habitado, probablemente ya en época argárica, pero que empezaría a cobrar relevancia a fines de tiempos prehistóricos, desde que la parte más alta del sitio se cierra con un recinto amurallado de piedras bien careadas al exterior y en talud, con una media de tres metros de espesor y una fachada interior con vigas encastradas que fortalecían la resistencia, tanto vertical como transversal, de toda la construcción.

3. Muralla perimetral de la cumbre del yacimiento. Arriba, frente delantero. Abajo, trasera de la misma línea defensiva. © J. Carrasco y J. A. Pachón.

     Esta obra de gran envergadura supuso un esfuerzo colectivo de un núcleo de población, que ya parecía mostrar una organización muy compleja que no debió perderse durante el Bronce Final, cuando los conflictos entre vecinos dieron paso a las relaciones de unas comunidades con otras, en sociedades más abiertas y dependientes de los intercambios entre núcleos habitados más especializados y complementarios. Así se desarrollaría la metalurgia del bronce, explicando en La Mora la presencia de su espada de lengua de carpa, sus fíbulas de codo y sus relaciones con el valle bajo del Guadalquivir, de donde presumiblemente procederían las cerámicas de retícula bruñida.

4. C.Mora/Miel: espada de lengua de carpa y fíbula de codo. Hornos metalúrgicos y crisol de fundición.

5. C. Mora: cerámicas de retícula bruñida.

    Este ambiente es el que caracterizaría a todo el periodo orientalizante, en el que encajaría precisamente el impacto colonizador fenicio, ya en el siglo IX a.C., y la asimilación de su influencia para acabar eclosionando después el fenómeno ibérico, aquí en su facies bastetana.

6. Reconstrucción ideal del C. de la Mora en época orientalizante. © Rocío Espín Piñar, 2019.

    Este probablemente fuese uno de los momentos de mayor esplendor del hábitat de La Mora, aprovechando los caminos naturales que comunicaban el sitio con la costa fenicia, el interior de la actual provincia de Granada y la Baja Andalucía, siguiendo el curso aguas abajo del río Genil. Esta vitalidad explicaría el enriquecimiento de algunos comerciantes o productores locales, que dejaron entre los ajuares de sus tumbas magníficos representantes de la artesanía fenicia, como el cartucho de oro que custodia en depósito la Real Academia de la Historia de Madrid.

7. Materiales fenicios del C. Mora: cartucho áureo, plato de barniz rojo y ampolla de ungüentos.

8. Materiales fenicios de La Mora: trípode, plato/cuenco arcaico y fragmentos de oinocóes de barniz rojo con sus posibles modelos. En el centro: cuello de urna polícroma 'Cruz del Negro'.

     Aunque los indicios arqueológicos parecen evidenciar que, desde época ibérica bastetana, empieza a declinar la vitalidad del hábitat en La Mora, al amparo de la mayor importancia que asumen otros centros habitados al este de nuestro yacimiento, como Ilurco o Iliberri (Cerro de los Infantes, en Pinos Puente y Albaicín, en Granada), probablemente empujados en su mejora por la ampliación de los recursos económicos agrícolas que iba aportando la progresiva desecación del fondo inundado de la Vega, junto a estas dos ciudades. Pero esto no representaría una importante despoblación del sitio, como prueban algunos de los hallazgos ibéricos conocidos del yacimiento, sino un lento declive que podría haberse prolongado hasta época romana, cuando –como plantea alguno de los estudios científicos sobre el yacimiento– el sitio pudo haberse convertido en un vicus, que habría que entender como una entidad menor, respecto del catálogo conocido de núcleos urbanos extendidos por las provincias del imperio romano. Aunque este último dato no podrá verse corroborado, mientras no se retomen las investigaciones directas de campo en el yacimiento.

9. Hallazgos metálicos ibero-bastetanos del C. de la Mora: armas de hierro y broche de cinturón de bronce. A partir de W.Schüle y E.Pareja.

     La trayectoria vital de La Mora, cubre un enorme espectro, creemos que con pocas cesuras, desde la prehistoria a momentos históricos, entre época argárica y tiempos medievales islámicos, probablemente taifales. En su configuración cronológica existen varias datas temporales, apoyadas por muestras de carbono 14 que se han calibrado y arrojan un corpus de fechas absolutas, muy coherentes con otras referencias del mismo tipo de la arqueología andaluza.

10. Estructuración cronológica del yacimiento en su conjunto, respecto del sondeo nº 4 y muestras de dataciones absolutas obtenidas.

     Parece innegable que la importancia del yacimiento granadino requiere de todos los esfuerzos posibles, para alcanzar su necesaria recuperación patrimonial. La exposición durante este mes en Moraleda de Zafayona, así como la implicación de su Ayuntamiento, de la Universidad de Granada y demás organismos y personas coadyuvantes, nos hace ser optimistas ante la nueva situación que tendrá que materializarse con el Cerro de la Mora. Desde aquí solo ofrecer nuestro apoyo y colaboración desinteresada, en todos los sentidos, habida cuenta de la historia pasada que nos relaciona científica y sentimentalmente con un sitio arqueológico de enorme importancia peninsular y mediterránea. Es un deber que la historia del sitio y la sociedad nos demandan.


BIBLIOGRAFÍA CRUCIAL DEL CERRO DE LA MORA

1981:
PASTOR MUÑOZ, M.; CARRASCO RUS, J.; PACHÓN ROMERO, J. A. y CARRASCO RUS, E. (1981): “Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada). Campaña de 1979”. Noticiario Arqueológico Hispánico 12. Ministerio de Cultura, Madrid, pp. 135-158.

1982:
CARRASCO RUS, J.; PASTOR MUÑOZ, M. y PACHÓN ROMERO, J. A. (1982): “Cerro de la Mora I. Memoria de la campaña de excavación realizada  en 1979”. Noticiario Arqueológico Hispánico 13, pp. 7-164.

1984:
CARRASCO RUS, J.; PASTOR MUÑOZ, M. y PACHÓN ROMERO, J. A. (1984): “Cerro de la Mora, Moraleda de Zafayona. Resultados preliminares de la segunda campaña de excavaciones (1981). El corte 4”. Cuadernos de Prehistoria 6, Univ. Granada, pp. 307-354.

1986:
MARTÍNEZ ARRABAL, I. (1986): Estudio tipológico de los materiales romanos procedentes del yacimiento del “Cerro de la Mora” (Moraleda de Zafayona, Granada). Memoria de Licenciatura Inédita. Universidad de Granada, Granada.

1987:
CARRASCO RUS, J.; PACHÓN ROMERO, J. A.; PASTOR MUÑOZ, M. y GÁMIZ JIMÉNEZ, J. (1987): La espada del “Cerro de la Mora” y su contexto arqueológico. Nuevas aportaciones para el conocimiento de la metalurgia del Bronce Final en el Sudeste peninsular. Publicaciones del Excmo. Ayuntamiento de Moraleda de Zafayona, Moraleda.
CARRASCO RUS, J.; PACHÓN ROMERO, J. A.; PASTOR MUÑOZ, M.; NAVARRETE ENCISO, M.ª S. (1987): “Memoria preliminar de la campaña de excavaciones de 1985 en el Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada)”. Anuario Arqueológico de Andalucía 1985, II, pp. 266-271.
CARRASCO RUS, J.; PASTOR MUÑOZ, M.; PACHÓN ROMERO, J. A. (1987): “Excavaciones arqueológicas en el Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada)”. Anuario Arqueológico de Andalucía 1986, II, pp. 253-259.

1988:
CARRASCO RUS, J.; PACHÓN ROMERO, J. A. y PASTOR MUÑOZ, M. (1988): “Nuevos hallazgos en el conjunto arqueológico del Cerro de la Mora. La espada de lengua de carpa y la fíbula de codo del Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada)”. Cuadernos de Prehistoria 10 (1985), Univ. Granada, pp. 265-334. 
PASTOR MUÑOZ, M.; CARRASCO RUS, J. y PACHÓN ROMERO, J. A. (1988): “Protohistoria de la Cuenca del Genil: el yacimiento arqueológico “Cerro de la Mora” (Moraleda de Zafayona, Granada)”. Homenaje al Profesor Marcelo Vigil, II. Studia Historica, Historia Antigua, vol. VI, Universidad de Salamanca, Salamanca, pp. 37-52.

1990:
CARRASCO RUS, J.; PACHÓN ROMERO, J. A. y PASTOR MUÑOZ, M. (1990): “Memoria preliminar de la campaña de excavaciones de 1987 en el Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada)”. Anuario Arqueológico de Andalucía 1987, II, pp. 242-245.

1997:
PACHÓN ROMERO, J. A. (1997): La Metalurgia del Cerro de la Mora y su incidencia en el desarrollo de ciertos artefactos. Tesis Doctoral Inédita. Universidad de Granada, Granada.

1999:
PACHÓN ROMERO, J. A.; PASTOR MUÑOZ, M. y CARRASCO RUS, J. (1999): “Los problemas de transición en las sociedades protohistóricas del sureste. El Cerro de la Mora (M. de Zafayona, Granada)”. II Congreso de Arqueología Peninsular. t. III, Primer Milenio y Metodología. Madrid, pp. 129-140.

2005:
ROMÁN PUNZÓN, J. M. (2005): Contribución al estudio del poblamiento de época clásica en la vega oriental de Granada. El yacimiento del Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada). Tesis Doctoral. Universidad de Granada. (https://hera.ugr.es/tesisugr/15897448.pdf).

2009:
ROMÁN PUNZÓN, J. M. (2009): “Un asentamiento rural de época romana en la vega de Granada: el Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada)”. Anales de Arqueología Cordobesa,  20, pp. 231-256. (https://www.uco.es/ucopress/ojs/index.php/anarcor/article/view/6954).

2012:
CARRASCO RUS, J. y PACHÓN ROMERO, J. A. (2012): “Cerro de la Mora”, Dizionario Enciclopedico della Civiltà Fenicia (DECF), Roma. Edición electrónica.
ROMÁN PUNZÓN, J., PACHÓN ROMERO, J. A., CARRASCO RUS, J. y PASTOR MUÑOZ, M. (2012): La Cuenca Alta del Genil en época romana. El Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona, Granada. Monografías Arqueología. Junta de Andalucía, Sevilla.

2018:
PACHÓN ROMERO, J. A. y CARRASCO RUS, J. (2018): “Cerro de la Mora (Moraleda de Zafayona)”. Yacimientos Arqueológicos y Artefactos. Las Colecciones del Departamento de Prehistoria y Arqueología (I). Cuadernos Técnicos de Patrimonio, 7. Univ. Granada, pp. 83-86.


PARA SABER MÁS

1983:
PACHÓN ROMERO, J. A. y CARRASCO RUS, J. (1983): “Influencias fenicias en la Vega de Granada”. XVI Congreso Nacional de Arqueología (Cartagena, 1982). Zaragoza, pp. 479-488.

1992:
PACHÓN ROMERO, J. A. y CARRASCO RUS, J. (1992): “Un elemento concreto de la cultura material orientalizante en el Mediodía peninsular: los cuencos trípodes hallados en el interior de la provincia de Granada”. Cuadernos de Prehistoria de la Universidad de Granada 16-17 (1991-1992), pp. 325-351. (http://revistaseug.ugr.es/index.php/cpag/article/view/1306/1496).

2003:
RUIZ CABRERO, L. A. (2003): “El estuche con banda mágica de Moraleda de Zafayona (Granada): una nueva inscripción fenicia”, Byrsa, 1/2003, Bologna, pp. 85-106.

2006:
CARRASCO RUS, J. y PACHÓN ROMERO, J. A. (2006): “Sobre la cronología de las fíbulas de codo tipo Huelva”. Archivo de Prehistoria Levantina, XXVI, pp. 245-291.

2008:
PACHÓN ROMERO, J. A. (2008): “Más allá de Iliberri. Ibéricos en las depresiones occidentales granadinas”. I Congreso Internacional de Arqueología Bastetana (Baza, 7 al 10 de mayo, 2008), Serie Varia 9. Universidad de Granada y Universidad Autónoma de Madrid, Madrid, pp. 247-265.

2009:
PACHÓN ROMERO, J. A. (2009): “El patrimonio ibérico de Granada en la Cuenca del Genil”. Revista de la Real Academia Nuestra Señora de las Angustias de Granada, 18 (2008), pp. 43-79.
PACHÓN ROMERO, J. A. y CARRASCO RUS, J. (2009): “La Mesa de Fornes (Granada) y la semitización en la Vega de Granada: la trascendencia de la puerta sur-suroeste”. Mainake, XXXI, pp. 353-376.

2011:
PACHÓN ROMERO, J. A. y CARRASCO RUS, J. (2011): “Acerca de la facies fenicia en el territorio occidental granadino. Una mirada desde el interior”, Antiquitas, 23, Museo de Priego de Córdoba, pp. 87-118. (https://drive.google.com/file/d/0Bz1J47_lbMqcQmtlM3pBUGtKYk0/view).

sábado, 5 de octubre de 2019

EL MAN PUBLICA LOS VÍDEOS DEL SIMPOSIO SOBRE LA BAJA ÉPOCA IBÉRICA DE JUNIO PASADO


   El Museo Arqueológico Nacional (MAN) ha tenido la excelente idea de colgar públicamente en las redes la crónica videográfica del Simposio que, en junio pasado, conmemoró los cuarenta años transcurridos desde que la Asociación Española de Amigos de la Arqueología (AEAA) celebrara la reunión científica sobre la Baja Época Ibérica (http://www.man.es/man/actividades/congresos-y-reuniones/20190618-cultura-iberica.html?fbclid=IwAR1G5rFBaaN1bHsRcoOOTxQgjvQwiLGdu1fW9Bh0IqVRK7UlYX47bCfZtY4). Gracias a ello, disponemos de primera mano, no solo de los contenidos científicos expuestos por los investigadores en aquel simposio, sino de los debates suscitados al final de cada una de las tres sesiones en que se dividió aquel encuentro.

  Sirva esta duplicación del gesto del MAN, como humilde homenaje desde nuestro blog a aquella jornada y a la impagable labor de la AEAA que, durante cincuenta años, ha estado luchando incansablemente por el patrimonio arqueológico de nuestro país. Solo nos resta esperar que, independientemente, todo lo que allí se argumentó y debatió, acabe componiendo una nueva publicación editorial para un uso más específico de interesados, curiosos y profesionales del ramo. 

1ª Sesión:




2ª Sesión:




3ª Sesión:



viernes, 31 de mayo de 2019

EXPOSICIÓN SOBRE EL CERRO DE LA MERCED (CABRA, CÓRDOBA)

Hasta el 14 de junio, permanecerá abierta en Cabra una exposición sobre las recientes excavaciones llevadas a cabo por un equipo de la Universidad Complutense de Madrid, dirigido por el reciente catedrático de Arqueología Dr. Fernando Quesada Sanz, en el cercano sitio del Cerro de la Merced, que merece una visita. Lo que podía imaginarse como una fortificación ibérica más de época tardía, ha resultado ser un complejo posiblemente palaciego, de origen bastante anterior y desaparición probable en los conflictos de afianzamiento del poder romano ante la resistencia indígena en el interior de lo que hoy es Andalucía.



Cronograma evolutivo del Cerro de la Merced

La exposición recoge una serie de paneles informativos, fotografías y vitrinas con material arqueológico recogido durante la excavación, en los que se refleja todo el proceso vital del yacimiento. Desde unos orígenes intermitentes en tiempos prehistóricos, a partir del tercer milenio a.C. y un patente abandono del lugar, entre mediados del segundo milenio y fines del siglo VI a.C., el sitio podría haber sido ocupado por un monumento ibérico que aún no se sabe si pudo ser de carácter cultual o mortuorio, del que procederían restos de varias golas y relieves arquitectónicos.


Unos elementos arquitectónicos que fueron amortizados por las posteriores intervenciones que se hicieron para convertir esa primitiva edificación en un espacio aristocrático de dos plantas, dedicado a una importante actividad económica productiva, relacionada directamente con el ámbito agropecuario. De la trascendencia de estas actividades habla la presencia de restos de contenedores anfóricos que reflejarían contactos comerciales con otras partes del Mediterráneo.





En definitiva, una oportunidad para acercarse al conocimiento de nuestros antepasados ibéricos y conocer de primera mano cómo vivieron las comunidades prerromanas hispanas en la segunda mitad del último milenio a.C., aprovechando los recursos del entorno geográfico de la Subbética, prácticamente en el límite sur de este espacio montañoso con las campiñas del Guadalquivir. El Cerro de la Merced de Cabra desarrolló un complejo productivo de gran implantación en el mediodía peninsular, pero que fue incapaz de superar las contradicciones hegemónicas que afectaron a estos territorios: primero, con el conflicto romano-cartaginés y, después, con la implantación de la uniformización del poder de Roma. Ante lo que fue imposible mantener la independencia cultural y política que, hasta entonces, había venido caracterizándolo.

Para saber más




jueves, 30 de mayo de 2019

ACONTECIMIENTO CONMEMORATIVO EN EL MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL SOBRE LA BAJA ÉPOCA IBÉRICA

LA BAJA ÉPOCA DE LA CULTURA IBÉRICA
40 AÑOS DESPUÉS

El próximo mes (18 de junio), la más clásica de nuestras asociaciones arqueológicas (Asociación Española de Amigos de la Arqueología), junto a la Universidad Autónoma de Madrid, el Museo Arqueológico Nacional, además de algunas otras entidades particulares, como la numismática Jesús Vico, S. A. o la asesoría Tesera de Hospitalidad, organizan un encuentro científico sobre la Baja Época Ibera, recordando la ya mítica reunión histórico-arqueológica que, bajo ese mismo lema, materializara aquella Asociación hace ya cuarenta años (marzo de 1979). El simposio celebra, al mismo tiempo, el medio siglo de vida de los Amigos de la Arqueología, todo un récord para este tipo de agrupaciones particulares en nuestro país.

Cartel anunciador de la reunión

Portada de las Actas de la Mesa Redonda de 1979

El contenido del Simposio de junio es bastante atractivo, por lo que puede ser muy representativo del estado actual del conocimiento sobre el período final del mundo ibérico poco antes de su asimilación por la civilización romana:
Programa

9:00-9:45: Acto inaugural: Presentación de los 50 años y del Coloquio.

9:45-10:30:  L. Abad y F. Sala, “El Levante ibérico en los últimos siglos del Ier. milenio a.C.”
10:30-11:15: A. Ruíz, M. Molinos y F.J. García Fernández, “Oretania, Bastetania y Turdetania en los últimos siglos del Ier. milenio a.C.”
11:15-11:30: Debate

11:45-12:30: F. Quesada, “La Baja Época: tiempo de grandes guerras y de grandes cambios en el mundo ibérico”.
12:30-13:15:  J. Blánquez, I. Izquierdo y J.M. García Cano, “El mundo funerario en la Baja Época de la cultura ibérica”.
13:15-14:00: L. Prados y C. Rueda, “La religiosidad de los pueblos ibéricos en la Baja Época en el espejo de sus santuarios”.
14,00-14,15: Debate

16:30-17:15: F. Prados, “La huella púnica en la arquitectura y el arte ibéricos”.
17:15-18:00: R. Olmos, T. Chapa y T. Tortosa, “Arte y autoafirmación en la Baja Época de la cultura ibérica”.
18:00-18:45: Mª P. García-Bellido, “La numismática de las ciudades ibéricas en clave de etnicidad”.
18:45-19:00: Debate.

19:30: Acto de Clausura. Conclusiones del Coloquio y entrega de Medallas de la AEAA.

Martes, 18 de junio
Salón de actos, 9:00-19:30
Asistencia libre y gratuita hasta completar el aforo
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Una buena oportunidad para poner al día el estado de la cuestión de nuestro conocimiento sobre una época agitada de nuestra historia prerromana que, en muchos lugares de la Península y, en particular de Andalucía, ha evolucionado profundamente en los últimos tiempos, gracias a los hallazgos arqueológicos de muy variadas y trascendentales investigaciones de campo. Al tiempo, se trata de una ocasión para compartir de primera mano el valor de una asociación tan destacable como la Española de Amigos de la Arqueología, para la que la inminente reunión supondría:

«La Asociación Española de Amigos de la Arqueología alcanza, en el presente año de 2019, sus cincuenta años, dedicados a impulsar en sus socios y, a través de ellos, en el conjunto de la sociedad, el interés por nuestro patrimonio histórico y arqueológico, su enriquecimiento y protección mediante su mejor conocimiento, y todo ello para disfrutar de una vida comunitaria más plena, libre y satisfactoria.
Para el logro de sus objetivos, la AEAA ha promovido, entre otras cosas, la realización de ciclos regulares de conferencias durante todo el curso académico, de excursiones a lugares de interés histórico y arqueológico y la celebración de simposios que directamente impulsen nuestro acervo científico en materia de Arqueología, Arte e Historia.
Uno de los temas de interés prioritario de la Asociación, por la tradición marcada por los socios fundadores, como nuestro primer presidente, D. Emeterio Cuadrado, ha sido la cultura ibérica. A ella, a su Baja Época, se dedica este simposio para rescatarla de su marginación en la investigación. Tuvo una gran repercusión y hoy, para celebrar nuestra madurez como Asociación, volvemos al mismo tema para que otras voces y en otro tiempo, vuelvan la mirada a la misma época y valoren la nueva visión que, por todo, tenemos hoy».

lunes, 4 de febrero de 2019

NUEVA VIDA PARA EL NACIMIENTO DE AGUAS DE SAN MARCOS EN ALCALÁ LA REAL, JAÉN

Vista de conjunto desde el noroeste (© Pachón, 2019).

El domingo 13 de enero pasado, giramos visita a Alcalá la Real con la intención de actualizar las imágenes fotográficas de la necrópolis rupestre de la Edad del Cobre de los Llanos de San Marcos. Pero no pudimos acceder al lugar, porque toda la zona se encontraba vallada, parece que por iniciativa de su actual propietario. No obstante, aprovechamos para observar el resultado de la reciente restauración a que se ha sometido la caseta del nacimiento de aguas de San Marcos, que fuera objeto de una publicación crítica en este mismo blog hace ya más de cinco años (https://japr5.blogspot.com/2013/09/el-deposito-de-aguas-de-san-marcos-de.html).

En aquella publicación pretendíamos hacer un relato histórico del edificio e incidir en los problemas de conservación que presentaba, siendo crítico con las transformaciones que habían afectado al entorno del monumento, con una acera que sobreelevaba artificialmente el nivel del suelo, pero dando lugar al rehundimiento del área visible del monumento, con lo que quedaba reducida en muchos sitios la pared del mismo a tan solo cinco hiladas de piedra de las siete que hoy sabemos componen la parte externa y visible de la construcción. También se denunciaba la presencia de farolas en su entorno, impidiendo la visión de conjunto del depósito, junto con el tapiado de una ventana en la fachada oriental del depósito, que dificultaba apreciar la originalidad integral del edificio.

Las fachadas del edificio de este a oeste (izda. a derecha), antes de la intervención (© Pachón, 2013).

Afortunadamente, las acciones llevadas a cabo por el Ayuntamiento de Alcalá desde el año 2014 han cambiado radicalmente la situación. Gracias al programa de remozado urbano de toda esta zona del camino de San Marcos, atendiendo a la obra concreta de rehabilitación del aljibe “Nacimiento de San Marcos” y cofinanciada por el propia Ayuntamiento (20 %) y la ayuda europea de fondos FEDER (80 %), dentro del Proyecto de Desarrollo Socioeconómico de la Zona Norte de Alcalá la Real II. El resultado de la actuación es visible para cualquier paseante de los alrededores donde se localiza el aljibe y no podemos estar más satisfechos por lo conseguido, ya que a nuestro entender se han solucionado los inconvenientes que habíamos detectado en la publicación que sobre el monumento hicimos un año antes (2013).

Aspecto actual del Nacimiento tras la restauración (© Pachón, 2019).

De hecho, el depósito de aguas de San Marcos luce hoy con un inmejorable aspecto que ha eliminado la invasión de líquenes que oscurecía la superficie pétrea del monumento, se ha inyectado un componente hidrófugo para prevenir su nueva propagación, se han eliminado todos los añadidos de mortero moderno que cegaba alguno de los vanos originales de la construcción, como el existente en la fachada oriental, así como las irregularidades de los paramentos históricos.

Comparativa de la ventana oriental, antes y después de la intervención (© Pachón, 2013 y 2019).

El mejoramiento del monumento se ha acompañado con un adecentamiento del entorno, consistente en la supresión de las farolas que limitaban la visión de conjunto de la construcción y su sustitución por un sistema de iluminación embutido en el nuevo encerado, que realza la imagen del aljibe durante las horas nocturnas. Así dejan de producir disturbios visuales con las líneas verticales de los viejos postes de iluminación, torretas y cableado eléctrico, que antes chocaban –muy poco estéticamente– con las referencias mucho más clásicas del edificio.

El Nacimiento desde el sur, hace seis años (© Pachón, 2013).

Junto con eso, el conjunto se acompaña con cartelería informativa (literaria y fotográfica) sobre la historia del monumento, que se sitúa en la acera opuesta para no interferir en su contemplación. Su contenido se centra en los detalles de la parte mejor conservada del aljibe, aunque a nuestro entender faltaría la mención del sector más antiguo, el que choca perpendicularmente con el frente rocoso del costado meridional del camino, conformando una especie de pasillo abovedado a dos aguas, más bajo que el resto de lo construido con techumbre piramidal y que, por su peculiar ensamblaje con la edificación más reciente, simplemente yuxtapuesto, así como el empleo de diferentes calibres de sillares en sus alzados, justificaría de por sí una interpretación diacrónica de la lectura de esos paramentos y su explicación como parte preexistente a la que se acopló el sector más monumental del edificio, ya probablemente en el siglo XVI.

Cartelería del monumento.

Hecha esta salvedad, hemos de agradecer la actuación llevada a cabo en el manantial de San Marcos, que recupera buena parte de su antiguo esplendor, habiéndose detenido el lento deterioro de su obra, por el olvido y la desidia de años precedentes. Condiciones que la habían sumido en una desalentadora situación, que la hacía invisible al interés de gran parte de los alcalaínos y forasteros que pasaban por su lado. Se ha hecho patente en este pequeño resto de la historia local, que el conocimiento y cuantas actuaciones se lleven a cabo para su propagación social, acaban siendo los mejores mecanismos para que el patrimonio proyecte su sombra hacia la sociedad y sobre las generaciones futuras. Nuestra más efusiva enhorabuena a quienes lo han hecho posible: todos los integrantes de la corporación municipal de Alcalá la Real, en general, y a su concejalía de Cultura, en particular.